Las palabras no son de nadie

12.12.2017 - Primera entrada y fuga


 

Las palabras no son de nadie, ni las nubes son del cielo. Los árboles no son el bosque, ni el bosque es su propia imagen. Cada día de la vida pasa inesperadamente y nuestra ilusión de presencia nos conduce inexorablemente a ficciones atractivas, pero en fin, ficciones.
Hace un tiempo que me encontré frenando el impulso a postear reflexiones en facebook, lo cual, para una mente analítica como la mía fue una invitación a preguntarme porqué...


...Fue entonces que decidí aprovechar este espacio, ni tan íntimo, ni tan público (como la vida misma dirían algunos) para comenzar a incluir breves reflexiones, que intenten ser un poco más que un reflejo narcisista o una estrategia de promoción del autor (el cual puede incluso escoger resguardarse en la cómoda quietud del anonimato). Así, en este pequeño primer texto de las "entradas y fugas", solo intentaré exponer algunas confusas reflexiones que no intentan ser académicas, ni siquiera intentan ser reflexiones, por lo cual quizás no deban ser tomadas demasiado en serio.

Como decía, las palabras no son de nadie, ni las nubes son del cielo. Se mueven a veces por mero capricho, a veces con un ilusorio compromiso con algo que parece importante a los ojos de quien mira descuidado, pero instituyen e impactan. Un "te quiero", un "disculpas", un "te extraño", dichos a tiempo pueden ser realmente curativos cuando las condiciones climáticas del afecto y la relación son propicias. No obstante, cuando se desconoce el contexto o el contexto está enmarcado en un clima enrarecido por las sombras de las ficciones e ilusiones, por las máscaras que protegen y alejan, ni siquiera un "te amo" puede ser leído sin lecturas hermenéuticas que distan de lo inocente.

Intento no creer en los predicadores, ni en los gurús, ni en los mesías, por lo cual hace un tiempo he empezado a desconfiar de mis propias máscaras, y de mi verbal narcisismo, el cual que me ha llevado a lastimar a tantas personas, a veces en el encuentro más cruel, a veces con "inocentes" posts. 

Las nubes no son del cielo, ni mis palabras son mías, y sin duda no son de Facebook. Y es en este, mi cielo, todavía despejado que puedo decir (con permiso de reproducción):

  • Perdón amor (si, vos) por haber sido tan cruel, egoísta y descuidado todos estos años. Haces de los días siempre algo diferente, y tu risa trasformó mi sombra en mermelada de moras

  • Perdón a ustedes dos, magas de algún onírico mundo por no poder estar nunca a la altura de lo que merecen como padre. Lo seguiré intentando.

  • Perdón colegas, los he lastimado y he generado en ustedes temor hacia mi, cuando no soy nada más que un ser humano miedoso y lastimado.

  • Perdón a mis perritos, que lamentablemente no podrán leerlo, por no haber sido el niño que necesitan a su lado, y por haberlos impregnado de mi horrible adultez

Eso es todo, se está nublando...


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